sábado, 19 de agosto de 2017

Crónica de otra persecución

La travesía de mujeres y niños mapuche para llegar a la Pu Lof de Cushamen, mientras se realizaba un violento operativo. Horas por la montaña, miedos y una convicción: “Somos parte de la tierra y la vamos a defender con la vida”. Historias íntimas de un pueblo en resistencia.


Ella nunca viajó en helicóptero. Ella nunca había escuchado tan cerca el motor ni las hélices de un helicóptero. Ella, que tuvo que esconderse, nunca se había escondido de un helicóptero.

Ella, una anciana de la Lof; una lamién; una hermana, en Mapuche.

El helicóptero, parte del operativo “hollywoodense” que ordenó el juez Guido Otranto.

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Con el mismo miedo y la misma convicción de esa lamién, otras dos mujeres fueron las primeras en toparse con el ejército ambulante: más de 150 oficiales de la Policía Federal, de Río Negro, de Chubut, Aeroportuaria, efectivos de Prefectura, gomones, drones, buzos, perros.

Y un helicóptero.

Dos mujeres se pusieron adelante para pedir explicaciones por semejante operativo. El juez, rodeado de efectivos encapuchados y armados para una guerra, las ignoró.

Todos esos hombres armados, las pasaron por arriba. Y el rastrillaje fue, bajo decisión judicial, por las malas o por las malas.

Ante tamaña demostración de fuerza, los peñi, los hermanos, volvieron a correr tierra adentro. Volvieron a cruzar a las apuradas el río Chubut. Volvieron a vivir el 1 de agosto, cuando Gendarmería se llevó al Brujo, ese compañero no mapuche del que pocos sabían su nombre. Del que nadie conocía el apellido, “porque acá no se pregunta el apellido”.

Hoy, todos saben su nombre. Y su apellido. Santiago, Maldonado.

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“Como vimos que se lo llevaron, salimos a buscarlo por todos los escuadrones de Gendarmería y comisarías de la zona. Al recibirnos nos decían: 'Espere un segundo', y tardaban y tardaban. Después aparecía otro gendarme que nos decía lo mismo. Y así en cada lugar adonde fuimos. Se acababan de llevar a nuestro compañero, pero nos tomaban el pelo”, relata otra lamién, de pañuelo blanco y violeta, del que sale una prolija trenza negra. Ella, junto a su hijo de diez años, se acurrucó bajo un poncho, entre las ramas, a dos metros de ese río transparente de deshielo.

Ella fue la primera en escuchar el helicóptero. En seguida, empezamos a camuflarnos.

—Sáquese esa campera blanca— me dijo una lamién. Fue una orden susurrada. Luego colocó un fardo de ramas arriba del escondite que habían elegido su hija y su sobrina.

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Pasadas las siete y media de la mañana del miércoles llegó el mensaje de texto: “Otranto salió con mucha policía desde Esquel hacia la Lof. Asistir. Difundir”.

Unos minutos después, en medio de llamadas urgentes a miembros de la comunidad, periodistas y organismos de Derechos Humanos, un auto salía de El Bolsón rumbo a Pu Lof en Resistencia del Departamento de Cushamen, poco más de 60 kilómetros al sur por la ruta 40. Adelante, dos lamién; atrás, la hija de una de ellas, y los ojos de Cítrica.

El sol -tímido aún- no le daba a las cumbres del Piltri esa blancura tan blanca, que ya se notaba mayor al día anterior: arriba, había nevado a la noche.

En el zigzagueante camino de montaña, mientras la señal lo permitía, los teléfonos ardían. Había que avisar. Había que saber algo más de lo que estaba pasando. De la mano de enfrente, cuatro caranchos se disputaban un animal atropellado. En el estéreo sonaba una banda de rap mapuche. Pero desde diferentes comunidades informaban que las radios, en ese momento, mentían: “La ruta está cortada por una protesta mapuche”, repetían.

En el camino viejo de El Maitén constatamos lo que ya nos habían advertido por mensaje: los tres accesos posibles a la comunidad estaban interrumpidos por orden del juez Otranto.

Allá adelante, seis efectivos y dos móviles impedían el paso: uno de la Federal, otro de la Policía provincial.

No nos dejaron pasar. De mal modo nos pidieron que nos identificáramos, y cuando le pedimos lo mismo se alejaron del auto. Acto seguido, dos de los efectivos sacaron sus teléfonos celulares, y comenzaron a filmarnos. Grabaron el auto de frente, de costado, nuestras caras y la patente. “Esto es cosa de todos los días para nosotras”, dijo una lamién.

De la nada, apareció una camioneta de Gendarmería. Bajó la velocidad y prácticamente rozó el auto.

“Vamos, se está poniendo feo”, dijo una lamién. Apenas dimos la vuelta, nos topamos con otros dos vehículos, manejados por mujeres de la comunidad.

“Hay que llegar como sea, la última vez que hubo un operativo así ya sabemos lo que pasó”, dijo una lamién. En dos segundos, los tres autos volaban por un camino vecinal. La idea era ingresar por atrás a la Lof, pero era difícil. Benetton invirtió en el territorio: alambrados y tranqueras.

Buscaron un lugar relativamente escondido para los autos, y comenzó la caminata. Éramos dieciséis personas. Todas mujeres y niños de la comunidad, un peñi y los ojos -más abiertos- de Cítrica.

No había señal.

Desde la altura se veían delimitadas las plantaciones de pinos, otro de los emprendimientos del empresario italiano dueño de un millón de hectáreas en la zona. Y más allá, antes de la ruta, se divisaban móviles y móviles de las diferentes fuerzas, realizando el operativo.

“Hay que llegar a lo alto y hacer un fuego, para que sepan que no están solos. Que nosotros estamos acá, acompañándolos”, dijo la lamién que iba adelante, a paso apurado. Atrás de todo, la más anciana quedaba rezagada, llevada del brazo por una joven.

Cada tanto frenaban y la esperaban.

“No se preocupen por mí. Yo llego hasta donde llego. La prioridad es la prioridad”, decía la abuela, que vestía dos ponchos, jogging azul gastado y zapatillas negras.

A lo lejos se veía un tinglado blanco. “Esa es la comunidad Vuelta del Río. En 2003 hubo un desalojo muy violento. Subieron hasta con tanques. Allí hay un proyecto para hacer una escuelita mapuche. Pero hace tiempo que lo tienen parado”, dice una lamién, que también va describiendo la vegetación: “Palo de piche, pata negra, michai, charco, neneo, coirones; esas matas altas son cepa de caballo. Y eso de espinas grandes, es moye; antes se usaban para hacer agujas. La mayoría se usa para Lawen, medicinas, o también para teñir”.

En la larga caminata, con la cordillera siempre de testigo, a kilómetros se veían casas de madera perdidas en la nada, ovejas desperdigadas o en grupitos, algún que otro caballo, y más de cien cabras corriendo. Y en el medio de esa inmensidad, una zapatilla Adidas perdida.

Sólo por momentos, el viento decía "acá estoy".

A pocos metros del río Chubut, cerca de la orilla, una manta verde y negra hace las veces de puerta. En una ventana mal tapada, un nylon negro se sacude y hace gritar al viento. “Acá quédese usted, ñaña, escondida cerca”, le dijo la lamién que iba adelante, a la anciana que ya casi no podía seguir.

“Tengo una vértebra quebrada. Pero si me quedo en casa es peor, porque estoy muy nerviosa, sin saber lo que está pasando”.

Unos pasos más y estábamos, por fin, dentro del territorio de la Lof. “¿Pero qué hacemos con él? No es mapuche, no puede entrar”, dijo una lamién y miró a los ojos de Cítrica, ahora gigantes.

Es una decisión de los últimos días. Algo que tiene que ver con la espiritualidad mapuche. Algo que saben que es difícil de entender para el “winka”, para el no mapuche. Por eso se miraron, hicieron una ronda y después de unos segundos, una lamién dijo: “El territorio ya está invadido, está militarizado. Si todas nos hacemos cargo de la decisión, que venga con nosotras. Y si aparece la Policía, que diga que es periodista, eso puede ser una protección”.

Todas estuvieron de acuerdo y empezó el tramo más tenso. Casi enseguida ocurrió la secuencia del helicóptero. Duró esos pocos segundos, que suelen ser eternos. A partir de ese momento, todo fue susurros, y mirar constantemente para arriba. Íbamos bordeando el río, en una zona muy tupida, de ramas secas.

“Por acá intentó cruzar Santiago”.

Pocos metros adelante, nos detuvimos. Tomamos agua y nos sentamos, mientras el único peñi que venía con nosotros fue a inspeccionar el camino.

Uno de los chicos, de vincha verde y azul, con los mocos colgando, jugaba con un palito. Lo doblaba y trataba de trenzarlo. “Esto es una trampa para ratones”, decía.

Sentado sobre ramas o piedras, prácticamente en silencio, todo el grupo esperaba, semioculto. ¿Qué hubiera pasado si en ese u otro momento nos descubría el “ejército” de Otranto?

“Si aparecen, usted diga que es periodista. Igual ya estamos acostumbradas. Por más que nos vean, nosotras tenemos que seguir. Hay que llegar, para garantizar la integridad de nuestra gente. Seguro nos peguen por más que estemos con los chicos, como tantas otras veces”.

Un ruido de pájaro rompió el silencio. ¿Un grito? “Sí, vamos”, dijo una lamién. Subimos una loma bien empinada, y desde la altura vimos cómo las tres cuadras de móviles se retiraban por la ruta. El operativo había terminado.

Dos lamién fueron a buscar a la abuelita, que se puso contenta cuando se enteró de que todos estaban bien en la Lof, y que la Policía se había ido. “Tiene para escribir un libro con la historia de la lucha mapuche. Acá es dónde tenemos que estar, en nuestra tierra, con nuestra gente. De acá no nos vamos ir”.

viernes, 18 de agosto de 2017

Sin orden judicial y a los tiros: así entró la Gendarmería a territorio mapuche cuando desapareció Santiago

Desde Esquel, Lavaca pudo acceder a la causa penal por la desaparición forzada de Santiago Maldonado en la que se consigna un listado con parte de los efectivos de Gendarmería que participaron de la represión el 1 de agosto. El expediente, además, narra la secuencia de hechos desde que los mapuches cortan la ruta, hasta que los gendarmes deciden entrar sin orden del juez a los territorios de la comunidad. Justo antes del desastre, el racconto de hechos se detiene. Luego, los gendarmes se pasan culpas.

Las causas que investigan la desaparición Maldonado se cruzan en un expediente que lleva adelante el Ministerio Público Fiscal en el que la Gendarmería narra la secuencia de hechos hasta el momento en que entró a territorio mapuche. Según informes que requiere el Ministerio Público Fiscal a Gendarmería, esta fuerza ingresó al Pu Lof a las 11:15, hasta que a las 16:30 finaliza el informe relatando que “se repliega a su asiento natural”. En el medio, Santiago desapareció.

Causas y consecuencia

Las causas que investigan la desaparición Maldonado se dividen en la acumulación de habeas corpus que lleva adelante el Juzgado Federal de Esquel -a cargo del doctor Guido Otranto- y el expediente penal por la desaparición forzada del joven de 28 años que encabeza la fiscal federal Silvina Ávila. Hay una tercera causa que les labraron a tres personas que ingresaron y salieron del Pu Lof en Resistencia del Departamento de Cushamen, previo a la represión del 1 de agosto.

Lavaca tuvo acceso a información del expediente por la investigación penal por la desaparición forzada de Maldonado que lleva adelante la fiscal Ávila. Consigna una serie de informes que el 7 de agosto de este año el Ministerio Público Fiscal requiere a los Escuadrones 35 y 36 de Gendarmería. En ellos se detallan algunos de los nombres del personal asignado el 31 de julio y el 1 de agosto (día que Santiago fue visto por última vez), en distintos horarios.

Lo más relevante que surge de los informes es que la Gendarmería entró a la comunidad sin orden judicial. Ni siquiera – como aseguró la ministra de Seguridad Patricia Bullrich ayer en el Senado- hubo una llamada telefónica que habilitara el procedimiento: el expediente refiere que las 11:15 del 1 de agosto, luego de un enfrentamiento en la ruta con mapuches, los gendarmes “ingresan a través de la tranquera a fin de proceder a la aprehensión de los agresores”.

La lista incompleta

Todo comienza el 31 de julio. En los detalles del expediente que refieren a los hechos de ese día ya comienzan a figurar algunos nombres de los efectivos que participaron. A las 13 horas, se hacen presente entre los km 1848 y 1849 de la Ruta 40 los gendarmes de apellido Gómez, Coronel, González, Coca Alba, Carmen Saldaño y Echazú. A las 17:15 -mismo día- surge que personal a cargo del Comandante Principal Fabían Arturo Méndez, del Escuadrón 35 de El Bolsón, trae el oficio 972/2017 del Juzgado Federal de Esquel. Esa es la orden para despejar la ruta 40 de los cortes. Más tarde, a las 19:20, consigna que “se hacen fotografías y filmaciones por ser zona despoblada sin testigos”.

Luego, el expediente ya pasa a los hechos de la madrugada del 1 de agosto.

La represión

Según las fojas del expediente que lleva la fiscal federal Ávila, la cronología de los hechos fue así:
3:30 de la madrugada: El 1er Alférez Daniel Gómez informa que personal del Escuadrón 35 de El Bolsón -apoyado por personal del Escuadrón 36 de Esquel- aprovecharon que “los manifestantes no se encontraban sobra la ruta 40” y procedieron a desarmar “cuatro barricadas compuestas por palos, árboles cortados, piedras y chatarras distribuidas estratégicamente”.
5:30: Gómez labra un acta (fojas 14) en la que expresa que “ante la ausencia de manifestantes no hubo enfrentamiento con personal uniformado”. Y que una vez “despejada la ruta en cumplimiento a la demanda judicial 972/2017 se informó lo actuado al magistrado interviniente telefónicamente”. El magistrado interviniente es el doctor Otranto. Es la última vez que se consigna una comunicación con el juez.
9:00: Gómez observa un vehículo color gris que ingresa por un camino al margen de la ruta 40 “a la construcción que se encuentra a 400 metros”.
10:30: Personal apostado observa al auto salir “y ordena a un vehículo oficial realizar un seguimiento controlado”. En ese momento detienen a dos mujeres y un hombre que viajaban allí. Fueron liberados pero les labraron la causa 3144/2017: “NN s/ entorpecimiento de servicios públicos”.
11:15: “En cumplimiento del oficio 972/2017 se procedió al despeje del corredor antes mencionado”. Comienza el desalojo a los integrantes de la comunidad que exigían la liberación de Jones Huala. El acta dice que eran “entre 8 y 10 personas obstruyendo la normal circulación”. Dice que estaban “encapuchadas ostentando piedras en sus manos que comienzan a lanzar hacia el personal de Gendarmería”.

El horario coincide con el relato de la comunidad a la Revista Cítrica: los integrantes del Pu Lof describen que entraron a la ruta “a eso de las once de la mañana”; que bajó un contingente “de unos cien gendarmes y empezaron abrir fuego sin hacer asco a nada”; que se replegaron al territorio porque pensaron que sólo querían despejar la ruta pero “siguieron tiroteando para adentro” y “cruzaron el alambrado”. En ese momento en el expediente Gendarmería confirma la versión mapuche: dice que los gendarmes “ingresan a través de la tranquera a fin de proceder a la aprehensión de los agresores”. Fuentes de la investigación dicen a lavaca que esa acta está labrada mano, y que no especifica el momento exacto del ingreso: según testimonios se produjo entre las 12 y las 14.
13:30: los gendarmes informan dos efectivos lastimados con heridas cortantes en el pómulo y el cuero cabelludo. Surgen nuevos nombres: el subalférez Emanuel Echazu, el cabo Aníbal Ernesto Yáñez, la cabo enfermera Rita Arijona. También aparece el nombre del comandante Juan Carlos Escola: el subalférez Echazu firma en el acta (fojas 18/20) diciendo que Escola estaba a cargo del procedimiento por parte del Escuadrón 36 de Esquel.
Finaliza el informe a las 16:30: “Se repliegan a su asiento natural”.

Internas

El 4 de agosto (fojas 9/43) surge otro dato: el comandante del Escuadron 36 de Gendarmería, Juan Pablo Badie , dice que “ellos no hicieron actuaciones sino el Escuadrón 35 de El Bolsón”, y ellos acompañan.

La aclaración tiene su efecto: el 7 de agosto el Ministerio Público Fiscal requiere a los Escuadrones 35 y 36 estos nombres del responsable personal asignado, horario de inicio y fin de registro de guardia. El comandante del Escuadrón 36 de Esquel, Juan Pablo Badié, contesta el 8 de agosto quiénes fueron los supuestos efectivos que participaron en apoyo al operativo “a cargo” del Escuadrón 35 y da 8 apellidos más: Lozano, Gauna, Ocampo, Sánchez, Ahumada, Leguizamón, Enciso, y Escola, a cargo del operativo.

Sin embargo, sobre la cantidad de gendarmes hay un vacío: más de allá de lo aportado por los Escuadrones a la fiscal federal, los testigos de la comunidad aseguran que fueron muchos más. Un dato llamativo que da lugar a la sospecha: fuentes de la investigación se alarman de la cantidad de gendarmes mujeres señaladas, en relación a la mayoría de hombres de los escuadrones que participaron.

lunes, 14 de agosto de 2017

El guía comunitario de las montañas

Ariel Prieto trabaja en Cachi, en la zona de Las Pailas, mostrando imponentes montañas a los turistas.

Por Antonio Gaspar

Ariel tiene uno de los mejores oficios en el mundo. Jan Touzeau

Ariel Prieto tiene uno de los mejores oficios que se pueda pretender. Le pagan para salir a recorrer las montañas que parecen pintadas de los Valles Calchaquíes. El hombre tiene 22 años y es guía turístico de Cachi; más precisamente de la zona de Las Pailas.

Se trata de una región distante a uno 15 kilómetros de la cabecera departamental, en un paisaje montañoso, de viñas verdes y dominado por el Nevado de Cachi. Se debe aclarar que Ariel no es un guía de turismo como cualquier otro, sin llegar a desmerecer a los demás trabajadores del rubro. Ariel es un guía de turismo comunitario. Y por eso se encarga de aclararlo constantemente.


Trabajo alucinante


El vallisto lleva a los visitantes a paseos por una ciudad sagrada de las comunidades originarias, cruza ríos con aguas de deshielo, atraviesa zonas de cultivos, se detiene en miradores imponentes, recorriendo caminos de tiempos inmemorables. 
De pronto recupera las fuerzas con queso de cabra, con bollos hechos por las manos hermanas de su territorio, se toma un api caliente y sigue su camino. 

Ariel integra una red de turismo diaguita calchaquí que se extiende por todos los valles del mismo nombre. Son trabajadores que le apuntan a una forma alternativa de ver el turismo. “Nuestra forma de trabajar con los visitantes es diferente al de los operadores tradicionales. No es mejor ni peor; es otra”, cuenta. 

“Nosotros apuntamos a que la gente que nos visita comience a conocer la cosmovisión de los pueblos originarios de los Valles Calchaquíes, que aprendan de nuestra cultura y a la vez nosotros aprender de quienes llegan a estos lados”, le dice Ariel a El Tribuno en la presentación de la muestra “Destino Cachi”, que está en exhibición actualmente en el Centro Cultural América.

Si bien la idea ya está siendo desarrollada en otros lados, el Encuentro Nacional de Organizaciones de Pueblos Originarios (Enotpo) viene trabajando con el turismo comunitario desde hace un buen tiempo. Ariel trabaja de guía comunitario desde hace 4 años y está feliz con su identidad con el cruce de saberes que plantea este tipo de turismos. 

“Acá vienen muchos profesionales de todo el mundo a conocer nuestro pedacito de territorio. Nuestra propuesta es que se aprende del modo de vivir ancestral que tenemos y a la vez que nuestra gente pueda conocer otras formas de ver la vida”, dice. “Entonces los turistas de pronto participan de todo el trabajo de elaboración de quesos; desde el ordeñe de las cabras hasta la venta en la feria municipal. También se puede estar en los campos de los pimenteros o trabajar con los artesanos de los vinos de altura en la vendimia o producción”, agrega con tentación el protagonista.

No solamente es el trabajo sino también consideraciones de la soberanía alimentaria, ya que los Valles Calchaquíes guardan una variedad tan grande de alimentos saludables. Están a la vanguardia de los cultivos orgánicos y de las diferentes tradiciones ancestrales de agroecología. 

“Lo que más vienen son abogados. Muchos se alojan en casas familiares y comparten la vida cotidiana. Yo disfruto mucho de mi trabajo porque los visitantes son como una gran compañía que vienen para que salgamos a caminar por El Algarrobal, Las Arcas, La Paya o San José”, dice orgullosos, y agrega: “También podemos visitar los telares y los talleres de los artesanos. Esta profesión es como un verdadero diálogo entre culturas y yo me nutro de ello”.

“Tenemos un recorrido por el territorio ancestral de las comunidades La Aguada, El Algarrobal y Las Pailas, probando el dulce de las uvas que pronto se harán vinos producidos artesanalmente por las comunidades”, dice en tono poeta.


"Muchos vienen a Cachi por los ovni"


Ariel Prieto, el joven guía de turismo comunitario, también contó que muchos llegan a Cachi a buscarlo por realizar avistaje de ovnis, lo cual puede resultar muy llamativo al sólo pensarlo.

Ese lugar de Salta tiene fama en todo el mundo por avistaje de objetos voladores no identificados.

"Yo no puedo ofrecer algo que no sé qué es. Sí, se ven luces y cosas que vuelas, pero yo no sé de qué se trata ni es asegurado el avistaje de cosas raras en el cielo por lo que no se puede vender algo así", aclara el muchacho.

Con el paisaje es suficiente. Su gente forma parte de él, ya que el cacheño está adherido a la tierra como parte fundamental.


Malestar


"Acá vinieron y huaquearon (saquearon) todos nuestros lugares sagrados, nuestro territorio. Hablo de arqueólogos, antropólogos y de los museos que se llevaron parte de nuestra historia como identidad. De algún modo extraño, mi trabajo sirve para preservar nuestro territorio y nuestra cultura", concluye Ariel, el guía de las montañas.


Publicado en: El Tribuno

sábado, 12 de agosto de 2017

Declaración del Pueblo Diaguita Cacano (Santiago del Estero) frente a la desaparición forzada de Santiago Maldonado


El Pueblo Diaguita Cacano se solidariza con la hermana Nación Mapuche en sus luchas por los derechos territoriales y a la autodeterminación, y condena la desaparición forzada del ciudadano Santiago Maldonado.

Las luchas de nuestros pueblos por la reafirmación y plena vigencia de derechos consagrados en la Constitución Argentina que reconoce la posesión y propiedad comunitaria de los territorios y tierras que tradicionalmente ocupamos, así como la entrega de otras tierras aptas y suficientes para el desarrollo humano (art. 75, inc. 17); la defensa de nuestra Madre Tierra frente a la acumulación capitalista basada en la explotación, condenando al desarraigo y la pobreza a miles de familias, comunidades campesinas y pueblos originarios. Estas luchas, legítimas, han sido y son criminalizadas por gobiernos que hacen uso del Estado como custodio del capital, reprimiendo, encarcelando, desapareciendo, asesinando.

Frente a la grave situación ocurrida en el territorio del Pu-Lof en Resistencia Cushamen, hacemos propias las voces de las organizaciones que se levantaron para denunciar el retorno de prácticas ajenas a un Estado de Derecho y exigimos:

- Inmediata aparición con vida del compañero Santiago Maldonado.

- Juicio político a la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich.

- Juicio penal contra Pablo Nocetti (presente en la represión) por el supuesto delito de autoría ideológica de represión seguida de desaparición forzada.


El gobierno nacional de Macri es responsable político del sufrimiento físico, psicológico y espiritual producido a Santiago Maldonado.

Nosotros Comunidades mapuche- tehuelche decimos que “Siempre estuvimos, estamos y estaremos en nuestro territorio y defenderemos una vida digna en ellos”

Comunicado Público
Comunidades Mapuche Tehuelche
Puelmapu, 11 agosto del 2017

Nosotros, las comunidades Mapuche-Tehuelche: VUELTA DEL RIO, SANTA ROSA LELEKE, LOF CAYUN (Lago Puelo), LOF CAÑIO, ÑIRIPIL (Buenos Aires Chico), NEWEN MOLFUN (Pico Truncado Sta. Cruz) y CALFU NAO nos solidarizamos con los familiares de Santiago Maldonado desaparecido en un contexto de represión a una comunidad mapuche, y exigimos su aparición con vida a todas las autoridades políticas, judiciales y demás fuerzas represivas responsables y cómplices de que esta situación haya llegado a las instancias actuales.

Nosotros, comunidades Mapuche-Tehuelche repudiamos enérgicamente el accionar represivo del estado en sus distintas instancias, una vez más, en contra del Pueblo Mapuche, la criminalización de la protesta social y el nulo valor que la vida tiene para el gobierno. Somos conscientes que un hecho como este se puede repetir y que ninguno de nosotros está –y nunca estuvo- exento a sufrir el autoritarismo y arbitrariedad estatal. Ante esto nos preguntamos: ¿A cambio y en pos de qué intereses mezquinos y egoístas desaparece una persona? Nos preguntamos: ¿En nombre y justificación de qué, como parte de los Pueblos Originarios de este país, tendríamos que aceptar que nos nieguen y atenten en contra de la defensa de nuestras vidas, de nuestros territorios y de nuestras subsistencias?

Para nosotros, que venimos resistiendo ancestralmente por existir desde el principio de los tiempos, los engaños, la manipulación, los hostigamientos por parte del estado --y sectores privados-- y las persecuciones, forman parte de nuestra historia de vida colectiva. Nuestros papay; lonkos; pillan kushe; kuifikecheyem fueron impunemente avasallados y, desde entonces, se ha persistido en quitarnos toda posibilidad de autodeterminar nuestras vidas comunitarias. Hoy, cuando la historia da testimonio de que somos lo que el genocidio del estado dejó, nuestras memorias nos cuentan cómo sobrevivimos y por qué aún estamos vivos. Entonces, porque esto ya nos pasó, es que hoy estamos con la familia de Santiago, los acompañamos y nos solidarizamos con ellos.

Porque nosotros, Comunidades mapuche tehuelche, nunca convalidaremos el silenciamiento, la desinformación, la negligencia, el miedo, el agravio a la vida, las mentiras. También decimos que esto es una prueba más del fracaso con el modo en que las autoridades vienen abordando la realidad que plantean las Comunidades Indígenas. También es el resultado de la falta histórica de polí- ticas de acceso a la tierra y al territorio, la falta de diálogo por parte de las autoridades municipales, provinciales y nacionales, ignorancia y falta de preparación de funcionarios e interlocutores que el estado designa para tratar las cuestiones relativas a los Pueblos Originarios. También es la falta de comprensión de que existe una deuda histórica del Estado con los Pueblos Originarios que se debe reparar con diálogo, igualdad, respeto y autocrítica por parte del Estado, y no con violencia, represión, provocaciones y discriminación. Es el resultado de instituciones ausentes como el INAI, el IAC y Dirección de Asuntos Indígenas de la provincia que no ponen en vigencia nuestros Derechos consagrados en la Constitución y Tratados Internacionales. Y es el resultado, también, de la incapacidad y falta de voluntad que han demostrado amplios sectores de la sociedad para revisar nuestra propia historia colectiva y prefieren, en cambio, quedarse en el agravio y la descalificación.

En defensa de la vida de todos y denunciando las injusticias a las que todos estamos expuestos: Nosotros Comunidades mapuche- tehuelche decimos que “Siempre estuvimos, estamos y estaremos en nuestro territorio y defenderemos una vida digna en ellos” y reiteramos que exigimos la aparición con vida de Santiago Maldonado. Marichi weu, Marichi weu, Marichi weu, Marichi weu.


ADHIEREN Y ACOMPAÑAN: - Cátedra Abierta de Pueblos originarios: memoria y recuperación – UNPSJB- Trelew. - Colectivo Radio Comunitaria PETU MOGELIÑ (El Maitén). - Comunidad de radio Sudaca, fm comunitaria- Trelew- - Asamblea Comarcal contra el Saqueo - UAC – Trelew - Grupo de investigación en interculturalidad y educación del Centro Regional Universitario Bariloche, Universidad Nacional del Comahue - Cátedra abierta de Comunicación Comunitaria- UNPSJB- Trelew. - Cátedra Abierta de Estudios Urbanos y Territoriales- UNPSJB- Tw- - Cátedra Libre de Pueblos Originarios- UNPSJB- Comodoro - Comisión Contra la Impunidad y por la Justicia del Chubut. - ATECH - CTA de los trabajadores – Chubut - Asociación Docentes Universitarios- Sede Trelew- - STIA (sindicato de la Alimentación – Chubut) - Unión Obrera Ladrillera de la Rep. Argentina.(Delegación Chubut) - Multisectorial del Valle del Rio Chubut. - Movimiento Ecuménico Derechos Humanos (MEDH)- Regional Trelew. - Agrupación Patria siempre- Rawson- - Movimiento socialista de los trabajadores. - Partido MAPU – Chubut- - Movimiento Territorial 28 de Agosto (Trelew) - Nuevo Encuentro Chubut

Por Verdad, Memoria y Justicia.

Aparición con vida de Santiago Maldonado y solidaridad con su familia en este dificil momento!!!!


10-08-2017
Comunicado:

Organización Territorial Nor Feleal   

                              
En nombre de la organización Nor Feleal del Chubut, compuesta por tres zonales: zona sur, cordillera y meseta.Queremos hacer manifiesta nuestra preocupación acerca de los hechos  de violencia que sufre nuestro pueblo y por la desaparición de personas, catalogándonos después, de violentos y terroristas, ya que nos responsabilizan de generar violencia y el pueblo mapuche tehuelche tiene en claro que desde la creación del Estado argentino,hasta la fecha no han dejado de instigar a la violencia despojándonos de nuestro territorio jurídica y políticamente convirtiéndonos en esclavos de la sociedad capitalista.

Pu peñi, pu lamgen: cada cuatro años cuando nos llevan a las urnas, ahí no somos violentos, se pelean por nuestro voto .

A ustedes los políticos: les queremos recordar que hoy están en el poder gracias a la mayoría de votos de  la población originaria acentada en este país. También recalcamos que el gobierno de la provincia de Chubut, en su discurso dice tenernos en su agenda para brindarnos el tratamiento adecuado de nuestro territorio y en la práctica es cómplice de la represión y el despojo de los territorios.

Lamentamos y nos preocupa que el Peñi Antonio Fermín se auto proclame la gran autoridad de los lonkos, de las más de de ciento diez Comunidades acentadas en la provincia del Chubut, repitiendo el discurso del Estado en su propio beneficio.

Cabe aclarar que esta Organización y las Comunidades  no bajarán los brazos por el reclamo justo del  territorio con la convicción y las herramientas que nos dejaron nuestros ancestros.


Aparición con vida de Santiago Maldonado y solidaridad con su familia en este dificil momento!!!!


Libertad al Lonko Facundo Jones Huala!!!!


Nunca más ... por Verdad, Memoria y Justicia.

Marri chiweu-Marri chiweu.

sábado, 29 de julio de 2017

UN INTENDENTE FORMOSEÑO ATROPELLÓ Y MATÓ A DOS NIÑOS WICHIS



EL JEFE COMUNAL DE POZO MAZA (FORMOSA) ATROPELLÓ A DOS HERMANITOS WICHIS, HABRÍA ESTADO ALCOHOLIZADO. LA POLICÍA NO LO DETUVO, TAMPOCO HAY PEDIDO DE CAPTURA. LOS DERECHOS HUMANOS NO ALCANZAN A LA COMUNIDAD ORIGINARIA. "ACÁ, SI MATAN A UN INDIO, NO HAY JUSTICIA. ES COMO SI MATARAN A UN PAJARITO. NO EXISTEN”

Por Leandro Vesco

Victor Adolfo Pérez es el Intendente de Pozo Maza (Formosa) y el lunes de la semana pasada atropelló y mató a dos hermanitos wichis que volvían de la escuela en ciclomotor. No es la primera vez que este personaje incurre en el asesinato, hace dos años mató en el mismo lugar y en las mismas condiciones a otro miembro de la comunidad. La tía de las niños atropellados pide justicia, en un lugar en donde los wichis no cuenta con este derecho. El Intendente habría estado manejando alcoholizado. 

El poder y la corrupción política tienen una justicia a la medida para asegurar la impunidad frente a esta clase de episodios. Victor Adolfo Pérez no recibió ni una sola llamada policial. No hay pedido de detención en curso y para esta persona, que en la zona es conocida como “El Chaqueño”, luego de matar a tres wichis en dos años, sus días transcurren con total normalidad. El hecho demuestra la desigualdad, el eje racista y discriminatorio que existen en Formosa frente a los pueblos originarios.

Lorena Frías es la tía de los niños asesinados y pide justicia. Necesita que lo sucedido sea difundido y que el olvido al que lo quieren someter, no se produzca porque así es como pasan las cosas aquí: las ocultan y todo sigue igual. “El día viernes, los chicos salieron temprano de la escuela; no tenían profesor, tuvieron dos horas de clase, retirándose del establecimiento para dirigirse a su hogar, y a la salida, subiendo la ruta, fueron atropellados por este señor”, cuenta este mujer a la agencia AnRed.


“Éste no es cualquier señor. Ya tuvo precisamente otro episodio, hace dos años, tuvo un accidente, casi en la misma fecha y en el mismo lugar. Un accidente, donde esta misma persona se cobró otra vida. Entonces, esta persona ya tiene tres crímenes cometidos con su vehículo. Hay un olvido total por parte de las autoridades como de la justicia misma. Este señor, inmediatamente luego del accidente, se hizo presente en Ing. Juárez, Formosa, con Gendarmería, y abogados, en representación de él. Jamás fue detenido, ni demorado, por el sólo hecho de ser funcionario público”.

Pozo Maza es como un agujero negro para los wichis. El pueblo es tierra de nadie. Tiene 700 habitantes y aquí la justicia no existe, al menos para los que no tienen dinero y una posición acomodada. No llegan los derechos humanos y nadie recuerda que aquí la comunidad wichi vivió desde siempre. La política y sus punteros mueven la realidad, nada se hace sin antes pasar por “el peaje” de la política. Victor Adolfo Pérez habría estado alcoholizado en el momento en que circulaba con su camioneta Hilux por la ruta nacional 81, allí embustió a los hermanos que transitaban con un ciclomotor. Los niños wichis pertenecían a la comunidad Los Ranchitos, uno murió en el acto, el otro agonizó pero nadie hizo nada para impedir el fatídico final.


“Esto es común en todas las comunidades, a todos los originarios. Acá un originario no tiene derechos. Sólo es tenido en cuenta para las fechas electorales, cada cuatro años, cada dos años, para votar, pero después, el resto del año no existen los originarios. Esto es común en las zonas del norte, en Formosa, Chaco y Salta. Acá, si matan a un indio, no hay justicia. Es como si mataran a un pajarito. No existen”.

“Yo imploraba justamente a la gente que tenga la posibilidad de contar y trasmitir lo que está pasando, ya que muchos ciudadanos están mal informados o no están al tanto de la situación. Yo personalmente estoy muy destrozada y desilusionada del Estado nacional y provincial, porque estas cosas las tendrían que haber evitado. Por ejemplo, uno de los niños no murió en el momento, agonizó. El problema es que no hay hospitales, sólo hay salitas de primeros auxilios que no cuenta ni siquiera con ambulancias”.

Los wichis conviven con la impunidad. Hace tres meses la justicia detuvo sin razón a uno de los referentes de la comunidad, Agustín Santillán, quien permanece preso. “Para ellos los delincuentes somos nosotros, y tenemos causas armadas. Actualmente Agustín Santillán está preso y yo estoy con orden de detención, presa en mi propia vida. Esto tiene que parar. Nación debería hacer presencia en nuestros lugares. Pareciera que el norte es otro país, que no pertenece a la Argentina” Los wichis vienen denunciando la convivencia entre la droga y funcionarios municipales. Hace un año que el Intendente Victor Adolfo Pérez estuvo involucrado en un hecho relacionado con el narcotráfico, pero –una vez más- jamás fue citado por la Justicia.

Los dos hermanos muertos se suman a una historia de impunidad que los wichis denuncian, se enfrentan a un sistema perverso que protege a los políticos y a los asesinos. Agustín Santillán es la voz de su comunidad y quien quiere acabar con tanta injustica, en la celda donde pasa sus días sin ninguna justificación judicial, ingresaron policías para advertirle lo que le pasará si sigue hablando: “Agustín cuídate, y hablá con tu gente, porque los del gobierno te quieren matar”.

viernes, 21 de julio de 2017

La otra cumbre, la de los Pueblos

Foto: Cristian Martínez

Mendoza - 20 julio, 2017

Con presencia de organizaciones sociales, sindicatos, comunidades originarias y delegaciones de distintos países de la región, entre los que se destacaron Paraguay, Venezuela, Bolivia, Chile, Ecuador y Brasil, se realizó en la Facultad de Artes y Diseño la Cumbre de los Pueblos.


Fue a pesar de la Universidad Nacional de Cuyo, y el Ejecutivo provincial y nacional, que rechazaron ser parte de la organización del encuentro, aunque una ordenanza interna de 2006 establezca que dentro de la estructura del Mercosur tiene espacio la Cumbre social.

En este punto el decano de la Facultad de Artes y Diseño, Drago Brajak, reconoció la existencia de “presiones” de otras unidades académicas para que retroceda en su decisión de aportar al encuentro al ceder el edificio y las instalaciones.

Drago Brajak

Durante cuatro horas, más de 600 personas debatieron en comisiones distintas aristas de la realidad política, social y económica que atraviesa la región. El compromiso de defender los procesos populares que continúan en vigencia en América Latina, como Uruguay, Bolivia, Venezuela, Salvador, Ecuador, Nicaragua, fue una constante del encuentro; como así también la ratificación de la lucha frente al avance de las políticas neoliberales en el resto de los países, principalmente en Brasil y Argentina.

El encuentro, bajo las presidencias honorarias de las presas políticas Milagro Sala y Nélida Rojas, contó con la presencia de personalidades como Oscar Laborde (diputado de Parlasur), Carlos Martínez Mendoza (Embajador de Venezuela en Argentina), Ariel Basteiro (ex embajador de Argentina en Bolivia), Alicia Castro (exembajadora de Argentina en Venezuela) y María Domínguez (titular de las Madres de Plaza de Mayo en Mendoza). Además, se congregaron referentes locales de cerca de cien organizaciones políticas, sociales y sindicales que promovieron esta reunión popular.
Carlos Martínez Mendoza




“Estamos peor, hay un deterioro en las condiciones de vida de los latinoamericanos, legislaciones como la reforma laboral de Brasil son gravísimas, las reconocemos como pre peronistas y se percibe un temor generalizado a que esto se traslade al empresariado argentino”, explicó a EL OTRO, Oscar Laborde, diputado de Parlasur y cabeza organizativa de la cumbre popular.

Los países de la esperanza en el contexto regional, según lo que pudo escucharse en las distintas comisiones, son Bolivia, Uruguay, Nicaragua y Salvador. “De ellos habría que tomar experiencia en cuanto a la organización social que se espera”, para frenar lo que se denominó la “recolonización de América Latina”.





Respecto a los lugares donde se han impuesto gobiernos de derecha, ya sea mediante voto popular como Argentina, o a través de golpe institucional como Brasil, o económico a la manera de Venezuela, el dirigente destacó la “resistencia popular” como herramienta.

“La premura y desesperación de parte del poder por meterlos presos, es porque están convencidos de que no les queda mucho tiempo en el gobierno, desconfían, y hacen bien, de la resistencia popular”, analizó Laborde.


















martes, 18 de julio de 2017

Evo y Macri enfrentados por la Cumbre Social del Mercosur


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El argentino suspendió el encuentro de organizaciones sociales que se realiza desde 2005. Los movimientos lo desafiaron: harán la Cumbre y le entregarán el documento al presidente Morales, quién se lo expondrá al resto de los mandatarios. “Las Cumbres Sociales son oficiales y no hay nada que haya modificado eso más allá de la actitud arbitraria de Macri”, aseguró Ariel Basteiro.

Por Hector Bernardo

En un hecho inédito, el presidente argentino, Mauricio Macri, suspendió la Cumbre Social del Mercosur. La decisión causó la indignación de las organizaciones que participan de ese encuentro desde 2005. Los movimientos sociales decidieron desconocer la decisión del mandatario argentino, la que tildaron de “arbitraria y sin fundamentos”.

Desde que comenzó a realizarse la Cumbre de Presidentes del Mercado Común del Sur (Mercosur), las organizaciones sociales, de derechos humanos y políticas de los países que participan de ese espacio de integración regional, realizaban una cumbre paralela, que en sus primeros momentos se conoció como Cumbre de los Pueblos. En aquellos encuentros los movimientos sociales se reunían para discutir la situación regional y articular formas para enfrentar los procesos neoliberales de la región.

Desde 2005, en el marco de nuevos procesos políticos de la región, la cumbre tomó carácter oficial y fue respaldada por los gobiernos populares, quienes brindaban herramientas de logística y apoyo para que las organizaciones puedan reunirse, discutir, trabajar juntas y consensuar un documento, que luego era entregado a los mandatarios.

Durante casi 12 años se mantuvo esa forma de articulación entre las organizaciones sociales, sindicales, políticas, no gubernamentales y de derechos humanos con los gobiernos del Mercosur.

En el 2017, el mandatario argentino, quien además es presidente pro tempore del Mercosur, decidió suspender el encuentro alegando “cuestiones de seguridad”.

Las organizaciones participantes se mostraron indignadas por la decisión y decidieron realizar la cumbre a pesar de la decisión de Mauricio Macri. Entregaran el documento que surja del encuentro al presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, quien lo llevará a la Cumbre de Presidentes.

Uno de los organizadores del encuentro, el ex embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, aseguró a Contexto que “no sorprende que el gobierno de Macri no quiera abrir ámbitos de discusión para los movimientos sociales, los sectores del trabajo, los sectores sindicales y de la producción, porque el gobierno de Argentina, al igual que el de Brasil y el de Paraguay, está llevando adelante políticas de quitas de derechos, represión y ajuste contra esos sectores”.

“El argumento que es por falta de seguridad no se lo cree nadie. Los últimos 14 años, que se llevan adelante este tipo de cumbres, no hubo ningún inconveniente. El verdadero motivo es que no quieren escuchar lo que los movimientos sociales tienen para decirles”, aseguró.

Basteiro remarcó que “por ese motivo van a hacer una Cumbre presidencial casi clandestina. Se van a esconder en un hotel y van a poner vallas a tres kilómetros a la redonda”.

“Nosotros teníamos dos caminos, o dejábamos que hicieran lo que quisieran o nos revelábamos y respondíamos con más organización y más trabajo, que fue lo decidimos hacer. Va a haber delegaciones de los seis países que integran el Mercosur y de Argentina hay una movilización fenomenal de sindicatos, movimientos sociales, y organizaciones no gubernamentales”, explicó.

El ex embajador argentino, destacó que “el documento que salga de la Cumbre Social lo llevará el presidente Evo Morales a la Cumbre de mandatarios para que, por más que hayan tratado de suspender el encuentro de las organizaciones y por más que se escondan, tengan que escuchar lo que los movimientos sociales tienen para decir”.

Por último, Basteiro remarcó que “las Cumbres Sociales son oficiales, no hay nada que haya modificado eso más allá de la actitud arbitraria de Macri, que tiene como costumbre llevarse puesta la Constitución, faltarle el respeto a las leyes, avasallar al Congreso y pese a que el Estatuto del Mercosur dice que con la convocatoria de cada Cumbre Presidencial debe convocarse a una Cumbre Social, Macri decide no convocarla”.

lunes, 10 de julio de 2017

Comunidad Wichi de Hickman denuncia que se queda sin territorio

Así lo confirmó el cacique de la Comunidad Wichi Árbol Solo, Fidencio Flores. Aseguró que es por el avance de obras del Estado y de particulares.

Reunión territorial en la Comunidad Árbol Solo, en 2014.


Flores hizo esta afirmación al ser consultado por Nuevo Diario por un conflicto suscitado en su Comunidad a raíz de que una particular, Medina Sufi, intentó ocupar un lote de tierra ya relevada como parte de las más de 20 familias wichi que integran Árbol Solo.

“Estamos quedando sin tierra”, ratificó asimismo el asesor del cacique, Pedro Roca, quien detalló que la Comunidad quedó solo con siete hectáreas del territorio que ocupaba ancestralmente y que, encima, también les van ocupando parte de esas siete hectáreas. 

Esta Comunidad está a unos 300 metros del pueblo de Hickman, en el departamento San Martín. El relevamiento territorial realizado en el marco de la ley 26160 le otorgó siete hectáreas. 

El 7 de este mes Flores denunció en la Policía de Hickman que el 30 de junio Medina Sufi, de la localidad de Dragones, ocupó un lote “detrás del nuevo colegio” (que también fue contruido en territorio comunitario) y contrató a dos personas para que lo limpiaran, afirmando que su ocupación le había sido autorizada por el delegado municipal Patricio Chávez. Flores contó que le informó a Medina Sufi que ese lote está comprendido en el territorio comunitario, pero como la mujer continuó en la ocupación hizo la denuncia y ya interviene la Fiscalía Penal de Embarcación, que citó a las partes para hoy a las 10. Flores dijo que también fue citado el delegado municipal. 

Alcoholismo

El cacique añadió que Medina Sufi tiene la intención de abrir un almacén, a lo que se opone porque considera que venderá bebidas alcohólicas: “La gente va a venir, van a chupar y después ya no va a servir, porque ya hemos pasado por esto. Aquí no se puede sujetar el alcoholismo”, aún en menores de edad, afirmó. 

Roca explicó por su parte que faltan fuentes de trabajo en la Comunidad, por lo que las familias todavía se dedican a la caza y a la pesca. 

Sin embargo, indicó que ya prácticamente no queda monte en la zona, y más aún, directamente la Comunidad ya no cuenta con monte propio porque lo que queda “tiene dueños privados”. En cuanto a la pesca, el río les queda a unos 15 kilómetros, señaló.

Pueblos Originarios: apoyaron la Independencia pero luego fueron negados y perseguidos

200 AÑOS DE LA INDEPENDENCIA

“Entre los gauchos de Güemes y los que lucharon junto a Belgrano hubo muchos indígenas. Incluso San Martín, cuando estaba a punto de cruzar los Andes, se reunió con los lonkos (jefes) mapuches en Mendoza y los consultó para pasar por su territorio rumbo a Chile. Los líderes indígenas debatieron en un consejo de lonkos, lo autorizaron e hicieron de guías”

Por Daniel Lorenzo
Los pueblos originarios, habitantes preexistentes al primer poblamiento europeo y organización estatal, fueron parte importante del proceso que hace 200 años llevó a la Argentina a su declaración de Independencia, y a pesar de haber sido reconocidos y respetados por los próceres de aquella gesta, durante los primeros años de la nueva Nación pasaron a ser víctimas de persecución, que algunos historiadores calificaron de genocidio, y el despojo de sus tierras.

Se trata de decenas de etnias que habitan desde hace siglos el actual territorio nacional, aún en las regiones de duras condiciones geográficas y climáticas como el Altiplano y la Patagonia austral, y que a principios del siglo XIX coexistieron y hasta colaboraron con los criollos en el proceso liberador de España.

Esta historia se plasmó en la Declaración de Independencia del 9 de julio de 1816, impresa en numerosos ejemplares bilingües, que fueron distribuidos en español -en la columna izquierda- y quechua -en la derecha- o en aymara.

El Congreso de Tucumán también encargó una traducción al guaraní, pueblo de amplia presencia en el norte argentino y Paraguay, pero no llegó a imprimirse oficialmente.

“Durante el siglo XIX hubo algunos períodos distintivos a tener en cuenta, como el lapso entre 1810 y 1820, cuando los primeros patriotas y los grandes personajes de la Independencia, como Moreno, Castelli, Belgrano, San Martín, Artigas y Güemes, pensaron un país con los pueblos indígenas”, destacó a Télam el antropólogo Carlos Martínez Sarasola.

Sarasola, uno de los principales investigadores de la cuestión indígena en el país, autor de numerosos y diversos libros sobre la temática, agregó que “a partir de 1820 comenzó a revertirse con políticas estatales encaminadas al genocidio. Salvo excepciones como la de Juan Manuel de Rosas, en algunos momentos, y períodos en los que se buscó una articulación entre criollos e indígenas con tratados y acuerdos circunstanciales”.

Es muy conocida por una profusa bibliografía y documentación la propuesta presentada en el Congreso de Tucumán por Manuel Belgrano, en sintonía con José de San Martín y con Martín Miguel de Güemes, de adoptar una “monarquía atemperada”, parlamentaria, como forma de gobierno de las Provincias Unidas.

Este imperio, inspirado en el Inca, tendría su capital en el Cuzco y la corona sería entregada a un descendiente de la “casa de los Incas”, posiblemente a Juan Bautista Túpac Amaru, el anciano hermano menor de José Gabriel Túpac Amaru, líder del levantamiento de 1780, considerado una leyenda en la lucha de emancipación de España.

El abogado Darío Rodríguez Duch, histórico defensor de habitantes mapuches de territorios ancestrales de Río Negro y Chubut en juicios contra desalojos impulsados por terratenientes, recordó que en la guerra de la independencia los pueblos originarios “también tuvieron un rol activo en favor de los revolucionarios”.

“Entre los gauchos de Güemes y los que lucharon junto a Belgrano hubo muchos indígenas. Incluso San Martín, cuando estaba a punto de cruzar los Andes, se reunió con los lonkos (jefes) mapuches en Mendoza y los consultó para pasar por su territorio rumbo a Chile. Los líderes indígenas debatieron en un consejo de lonkos, lo autorizaron e hicieron de guías”, relató.

Sin embargo esta afinidad de originarios y criollos no había tenido representación personal en el Congreso de 1816. Ninguno de los congresales y representantes que firmaron la Declaración fue de origen indígena. Ni siquiera entre los enviados de la provincia de Charcas, con pueblos originarios entre sus habitrantes, o zonas del Alto Perú con predominio de chichas y mizque.

El cambio de visión política ante los originarios en la construcción de la Nación se profundizó a mediados del siglo XIX y tiene su punto de inflexión en la campaña militar a la Patagonia, definida como Conquista del Desierto, entre 1878 y 1885, comandada por el general Julio A. Roca.

En su libro "La Argentina de los caciques. O el país que no fue", Sarasola sostuvo que los grandes líderes indígenas de la región pampeana y la patagónica “hasta último momento y más allá de las violencias de la época, intentaron coexistir y convivir con la nueva sociedad en formación, en la medida en que fueran respetados sus derechos. Pero el plan de Roca y de la generación del ’80, que repensó a la Argentina y culminó con la toma de sus territorios, terminó definitivamente con aquella posibilidad”.

Investigadores como Sarasola, Walter del Río (Universidad Nacional de Río Negro) y Osvaldo Bayer, entre otros, coincidieron en definir esa campaña como un genocidio, porque además de los crímenes en combate y ejecuciones, generó campos de concentración y muerte para miles de familias completas, y destierros de hombres, mujeres y niños a Buenos Aires y otros lugares donde eran entregados como esclavos.

Sarasola también recordó que decenas de originarios, entre ellos algunos jefes y sus familias, fueron entregados al explorador y creador del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, donde fueron exhibidos en forma humillante, despojados de su cultura y terminaron muriendo.

“Durante el siglo XIX hubo algunos períodos distintivos a tener en cuenta, como el lapso entre 1810 y 1820, cuando los primeros patriotas y los grandes personajes de la Independencia, como Moreno, Castelli, Belgrano, San Martín, Artigas y Güemes, pensaron un país con los pueblos indígenas”, Carlos Martínez Sarasola, antropólogo.”

El investigador explicó que todas estas acciones buscaron quitarles las tierras, la negación de su condición de pobladores anteriores al Estado nacional y la invisibilización de sus culturas.

Investigadores y organizaciones afines a la temática coincidieron en que este proceso de negación comenzó a revertirse recién en los años 80 del siglo pasado, en sintonía con los cambios políticos producidos en toda América latina.

Sarasola señaló que “el gran punto de inflexión fue en 1992, con el quinto centenario (de la llegada de Colón a América), cuando hubo un ‘ponerse de pie’ indígena que continúa con la defensa de la conquista de derechos, el fortalecimiento identitario a través de sus cosmovisiones y espiritualidad”.

Darío Rodríguez Duch, especialista en temas de derecho de los pueblos originarios, precisó que esta nueva época para estos pobladores “tuvo un hito que fue la Constitución Nacional de 1994, que en su artículo 75 inciso 17, reconoció la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos”.

“Fue el único artículo aprobado por unanimidad y aclamación. Además de emocionante fue una revolución a nivel latinoamericano y mundial”, afirmó, y agregó que en 1989 “hubo otro avance fundamental: la adhesión al Convenio 169 de la OIT (sobre sobre pueblos indígenas y tribales), que el país ratificó por ley nacional”.

Estas normas cambiaron la suerte de los indígenas que luchaban en los tribunales contra expulsiones ilegítimas e ilegales, y luego surgieron otras -nacionales, provinciales y municipales- que iniciaron un proceso reparador en cuanto a derechos, respeto a su cosmovisión y culturas ancestrales y recuperación territorial.

Todos reconocen a este proceso como muy destacado en Argentina, aunque lento en relación a los intereses vitales vinculados a las necesidades sociales y defensa de los derechos humanos que promueven las organizaciones indigenistas.